
La exposición 'Federico Fellini. El circo de las ilusiones', se puede visitar en el Caixa Fórum de Madrid hasta el 26 de diciembre y ofrece todo un imaginario de la "creación del mito felliniano, lo analiza, busca comprenderlo y mostrarlo".
Esta es una oportunidad para "redescubrir a un personaje que marcó una época", y para que, de paso, los jóvenes "descubran la trascendencia de un cineasta que fue nominado 24 veces a los Oscars y que ganó en ocho ocasiones".
La exposición reúne una iconografía dispersa, componiendo un corpus con numerosas fotografías, dibujos y filmes hasta ahora inéditos.
Una exposición realmente interesante y completa donde podrás descubrir incluso la relación de Fellini con sus actores menos conocidos y figurantes, con excelentes documentos de los castings de sus "personajes felinianos".
Para evitar un enfoque excesivamente biográfico, la muestra se aparta de los datos estrictamente cronológicos y presenta a Fellini a través de sus obsesiones, centrándose en las imágenes que le inspiraron, las que soñó, las que construyó, para así establecer un diálogo entre las imágenes fijas y las animadas.
Esta exposición constituye una especie de laboratorio visual con una doble ambición: por un lado, contribuir a la renovación del modelo de lectura de la obra del cineasta y, por otro, enfrentarnos al modo de exponer cine. En ocasiones, se aparta de la filmografía de Fellini para abordar la forma más amplia del siglo XX.
El siglo del cine, por supuesto, pero también el de la prensa, el de los medios de comunicación, el de la televisión y el de la publicidad. En definitiva, el siglo de la imagen o, más concretamente, el siglo de la fábrica de imágenes, plantea Caixa Fórum en el dossier de la exposición.
Federico Fellini (Rímini, 1920 - Roma, 1993) está considerado hoy en día uno de los más importantes artífices de la modernidad cinematográfica. Su filmografía construye un mundo particular, privado y personal, de imágenes visuales líricas y poéticas. Su obra altera las reglas de la narración, deconstruye el relato y reconcibe el cine, con toda libertad y al margen de las corrientes, convirtiéndose en una valiente defensa de la imaginación como categoría cognoscitiva y comprensiva válida.